Hernias

Hernia discal

Una protrusión sucede cuando la parte de dentro , el gelatinoso núcleo pulposo, se mueve contra la parte de fuera del disco o anillo fibroso, pero sin llegar a salir parte del disco fuera, y sobretodo sin llegar a romper el anillo fibroso que lo contiene en su interior.

Una hernia se forma cuando el anillo fibroso se ha debilitado y el núcleo pulposo consigue perforar y salir al exterior.

En ambas ocasiones las raíces nerviosas que conectan con la médula espinal se ven presionadas y por ello los siguientes síntomas entre otros:

Cómo se produce

Además, cuando la persona se inclina hacia delante el disco tiende a desplazarse hacia atrás, y viceversa. La parte trasera del anillo fibroso es menos resistente que la delantera, ya que es un tercio más fina. Por tanto, protrusiones y hernias tienden a aparecer en la parte trasera del disco.

No obstante, la mayoría de las hernias se producen por el proceso paulatino de desgaste de la envuelta fibrosa.

En ocasiones puede existir hernia o protusión sin que aparezca ningún síntoma o dolor. Ello es debido a que la alteración se produce en un lugar del anillo fibroso en el que no hay nervios y además su volumen es pequeño.

Algunos de los factores que podrían aumentar la probabilidad de que aparezca una hernia o protrusión discal son:

  • Tener una musculatura débil.
  • Inestabilidad de la columna que provoca una movilidad anómala
  • Sedentarismo estando mucho tiempo sentado, pues eso favorece la atrofia muscular
  • Postura forzada de estar muchas horas inclinado.
  • Ciertos genes, probablemente asociados a una menor resistencia de la envuelta fibrosa o que hacen que el disco sea menos resistente ante otros factores.
  • el envejecimiento celular

Algunos síntomas

*Dolor en la espalda, en la zona cervical o lumbar en función de dónde se haya producido la hernia, causado por la rotura del anillo fibroso y por la contractura refleja de la musculatura afectada.

*Mareos y vértigos si la musculatura cervical está tensa y no permite un buen flujo de oxígeno y nutrientes circulantes en la sangre hacia el cerebro.

*Dolor irradiado,  al brazo en el caso de protrusiones o hernias cervicales y a la pierna en el caso de las lumbares. Ese dolor se debe:

Si el volumen de la protrusión o hernia es suficientemente grande, o si la inflamación es suficientemente importante, también puede comprimir la raíz nerviosa. Si se comprimen nervios sensitivos, además de dolor irradiado también puede aparecer una alteración o pérdida de sensibilidad en la zona cuya sensibilidad recoge ese nervio. Si se comprime un nervio motor, disminuye la fuerza del grupo muscular inervado por ese nervio.

*Hormigueo

*Quemazón

*Afectación neurológica al contactar con la médula espinal o con la raíz nerviosa provocando braquialgia o lumbociática.

Biomagnetismo osteoarticular Azul Camet

imanes hernias

El Biomagnetismo Azul Camet trata patologías de espalda. Para ello se utilizan imanes de ferrita de mediano tamaño aplicado en la camilla, y además de aplican microimanes sobre la piel en puntos cuya tonicidad muscular esté alterada, así como en puntos de acupuntura como apoyo al tratamiento local.

Protocolo básico de columna

Éste sistema terapéutico trata además la parte emocional, liberando al consultante de emociones atrapadas localizadas en la espalda o cualquier otra parte del organismo.

El uso de imanes es indoloro y compatible con cualquier otro tratamiento, no presentando efectos secundarios. Se colocan encima de la ropa dado su acción a nivel profundo en el organismo.

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